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1983 / el sueño se hace a mano y sin permiso
Vamos al Congreso Ideológico

Lo que muchos veniamos esperando está dando a luz. El radicalismo, nuestro radicalismo, está viviendo un momento histórico. Quizás desde Parque Norte, o desde la Carta de Avellaneda, la UCR no mostraba al pais un programa de acción y pensamiento ajustado a nuestras convicciones, a nuestros principios, a nuestros sueños y a nuestras expectativas militantes de conjugar igualdad y libertad.

El Comité Nacional nos invita a participar en la discusion del radicalismo que necesitamos para el pais que anhelamos. Por eso es importante debatir, opinar, reflexionar acerca de este documento doctrinario base, para llevar las conclusiones al Congreso Ideologico en el que juntos, forjaremos la Union Civica Radical del siglo XXI. La Unión Cívica Radical de la Renovación. La Unión Cívica Radical de siempre.

No perdamos esta oportunidad de reconstruir el ideario radical.

Espero sea un aporte para la reflexion. Espero nos encontremos en el Congreso

DOCUMENTO BASE

La Argentina que queremos, El partido que necesitamos

Pautas de Elaboración del Documento Base
Designación por el Comité Nacional de un grupo de colaboradores encargado conjuntamente con el asesoramiento externo necesario de redactar el documento base. El grupo no debe ser muy amplio para facilitar su funcionamiento (se sugieren entre cinco y siete miembros). Designación por la Mesa del Comité Nacional de un coordinador o director quien se responsabilizará del funcionamiento de la comisión redactora y del cumplimiento de los plazos que se establezcan.

El documento base se estructura en puntos (párrafos cortos y de contenido concreto) que permitan una lectura ágil y una discusión sistemática.

El trabajo de la comisión redactora consta de tres fases. En la primera fase se decide la estructura temática y se distribuye el trabajo de redacción entre sus miembros y colaboradores externos.

En la segunda fase, con los textos ya elaborados, se procede a la discusión y redacción del borrador definitivo del documento base. En la tercera fase se realizará una ronda de consultas con asesores y dirigentes destacados y se procederá a la elaboración de la propuesta definitiva.

Elevar la propuesta definitiva de la Comisión a la mesa del Comité Nacional, la que aprobará su redacción final.

Procedimiento para la Discusión del Documento Base

El documento base es un instrumento de debate interno y se remitirá a los comités provinciales para promover su más amplia difusión y discusión entre los comites locales de acuerdo al calendario que se establecerá oportunamente. Los comités deberán debatir el documento y aprobar las enmiendas o sugerencias a proponer.

Las enmiendas producidas a lo largo del proceso de discusión en los comités provinciales deberán ser remitidas a la comisión redactora la que las estudiará e incorporará las que crea convenientes y rechazará las que a su juicio sean incompatibles con el espíritu o coherencia del documento base.

Las enmiendas o sugerencias no incorporadas por la comisión redactora serán sometidas a debate y votación en el plenario del congreso.

El congreso se organizará de conformidad a los capítulos enmendados. En tantas comisiones y coordinadores como correspondan.

El coordinador de la comisión confederal dará la palabra al defensor del capítulo controvertido del documento base. Este defensor explica brevemente la razón del texto que se defiende, enmiendas aceptadas y propuestas rechazadas. A continuación el coordinador expone las enmiendas que no han sido aceptadas por la comisión redactora y las propone para su discusión. Concediéndole un turno al proponente para sostener su propuesta por un máximo de cinco minutos. El turno en contra lo consume quien se haya designado para la defensa del documento base. A continuación se vota. La votación determinará si la enmienda se rechaza definitivamente o se incorpora al texto base.

NOTAS:

No se han introducido los siguientes temas:

Políticas para la juventud;

Política Universitaria;

Política Laboral;

en razón que la discusión de los mismos corresponde a la Juventud Radical, Franja Morada y Organización de Trabajadores Radicales respectivamente, a quienes se les traslada la iniciativa del debate, sin perjuicio de su participación en el Congreso Doctrinario.

Responsable de recepcionar enmiendas o sugerencias: Sr. Secretario Administratrivo del Comité Nacional D. Alejandro Novoa.

Las enmiendas o sugerencias serán recepcionadas por la Secretaría Administrativa del Comité Nacional sito en la calle Alsina 1786 de la Ciudad de Buenos Aires, teléfonos 5199- 0600 - líneas rotativas - y/o al e-mail congreso@ucr.org.ar , hasta el día 03 de septiembre de 2004.

PROFESION DE FE DOCTRINARIA

"La profesión de fe doctrinaria es el credo político centenario del radicalismo, expresando su contenido filosófico que le otorga permanencia como requisitoria transformadora, nutre los imperativos éticos, los grandes principios que inspiran su ideología, orientan su conducta ciudadana y guían su accionar político. Las Bases de Acción Política señalan las grandes direcciones de la Acción Política de la Unión Cívica Radical.


El Radicalismo es la corriente histórica de la emancipación del pueblo argentino, de la auténtica realización de su vida plena en el cultivo de los bienes morales y en la profesión de los grandes ideales surgidos de su entraña. Hunde sus raíces políticas en lo histórico de la nacionalidad y constituye una requisitoria contra toda filosofía material de la vida humana y del destino de la Nación en el mundo.


Así el Radicalismo se identifica con las más nobles aspiraciones de los pueblos hermanos y lo argentino se articula y adquiere sentido esencial en la lucha emancipadora sudamericana y en el anhelo universal por la libertad del hombre.


Desde el fondo de nuestra historia, trae el Radicalismo su filiación, que es la del pueblo en su larga lucha para conquistar su personería. En la tradicional contienda que nutre la historia argentina, el Radicalismo es la corriente orgánica y social de lo popular, del federalismo y de la libertad, apegada al suelo e intérprete de nuestra autenticidad emocional y humana, reivindicatoria de las bases morales de la nacionalidad; es el pueblo mismo en su gesta para constituirse como Nación dueña de su patrimonio y de su espíritu.


Por lo tanto, la Unión Cívica Radical no es un simple partido, no es una parcialidad que lucha en su beneficio, ni una composición de lugar para tomar asiento en los gobiernos, sino el mandato patriótico de nuestra nativa solidaridad nacional y la intransigencia con que debe ser cumplido el sentimiento Radical indeclinable de la dignidad cívica Argentina.


Esa es la razón por la que el Radicalismo es una concepción de la vida, de la vida toda del pueblo, y la Revolución Radical al plantearse partiendo del hombre y de su libertad, hace de la política una creación ética, indivisible en lo nacional e internacional, que abarca todos los aspectos que al hombre se refieren, desde el religioso hasta el económico. Por eso el radicalismo no se divide según las parcialidades de clases, de razas ni de oficios, sino que atiende al hombre como hombre, con dignidad, como ser sagrado. Por eso para el Radicalismo los fines son inalterables: los de la libertad y los de la democracia para la integración del hombre, así como pueden ser variables los medios porque son instrumentos, y variables son las condiciones sociales de la realización nacional.


En el proceso transformador que vive el mundo, transfórmase también el Estado, pero el Radicalismo, centrado en su preocupación por el hombre, no puede invertir los fines del Estado, cuyo intervencionismo sólo puede referirse a la administración de las cosas y a los derechos patrimoniales, y no a los derechos del espíritu, morada de la libertad humana.


El mundo entero sufre de un mal profundo proveniente de no adecuar las posibilidades materiales a fines de emancipación del hombre. El Radicalismo cree que sólo una cruzada de honda pulsación humana por la liberación del hombre contra todas las formas degradantes del imperialismo y del absolutismo en todos sus aspectos, podrá salvar al mundo en su grave crisis; así como renueva su fe en el destino de los pueblos de nuestra grande hermandad continental, unidos en su libre soberanía, y luchando por conquistar, junto con los instrumentos de la liberación política, el sistema de garantías sociales, contra todos los privilegios económicos que ahogan la libertad y niegan la justicia.

CAPITULO I

Naturaleza del Radicalismo

1.1.- Libertad e Igualdad

1.1.1.-) Los principios de libertad e igualdad han integrado el ideario radical desde su inicio, como bases de sustentación de la doctrina y acción política, dirigidas a la reivindicación de los derechos de los sectores excluidos de representación y participación política por el régimen.

1.1.2.-) El principio que distingue a la democracia de la república, es el de la igualdad. No solo la jurídica de las constituciones liberales, su búsqueda en el campo social y económico, que suele asentarse inicialmente en la igualdad de oportunidades.

Para garantizar el concepto moderno de libertad se necesita la democracia, basada como es sabido en las libertades que concede la República, a las que se añadieron las libertades positivas propias del principio de igualdad.

1.1.3.-) La democracia exige asegurar al hombre un espacio de libertad individual de tal magnitud, que le posibilite el desarrollo de su personalidad en el seno de la comunidad, afianzando en un ámbito de licitud, los derechos personales, de disposición e intimidad.

1.1.4.-) La transformación de nuestra sociedad debe ser siempre en el marco ético de la libertad e igualdad, único método con que se liberarán las fuerzas creadoras expresadas por los órganos representativos de la voluntad popular.

1.1.5.-) Los valores de libertad e igualdad, no existen en abstracto, requieren para su ejercicio la satisfacción de necesidades básicas salud, vivienda, educación y trabajo y otras funcionales como participación, soberanía y autonomía de decisión.

1.2.- Derechos Humanos y Sociales

1.2.1.-) Tras la larga noche del autoritarismo en que la dictadura militar ejecutó una sistemática violación de los derechos humanos y libertades públicas, el advenimiento y ejercicio de la democracia logró la recuperación del estado de derecho, la vigencia de los derechos humanos y el castigo a sus violadores.

1.2.2.-) Se ha desarrollado un importante proceso de restablecimiento de los derechos humanos y las libertades públicas desde la recuperación de la democracia, llevada a cabo por el Estado (juzgamiento, sanción de normas legislativas, ejecución de políticas) y organismos de derechos humanos, que ha logrado la consolidación definitiva de esos derechos, creando una conciencia colectiva conducida a su prevención y conservación.

1.2.3.-) Respecto de los derechos humanos de segunda generación (económicos, sociales y culturales) se ha producido un grave retroceso particularmente en la década del '90, lo que ha generado la pauperización y declinación social de la clase media, la caída de los estándares mínimos de educación y salud, fenómenos que confluyen en magnificar un sector social de exclusión de alrededor del 50% de la población inmerso en la desesperanza, la pérdida de valores, sumido en una profunda crisis social y de dignidad.

1.2.4.-) La violación a los derechos a los alimentos, vivienda, educación y salud, junto a la distribución regresiva del ingreso, han adquirido tal magnitud, ensanchando las brechas sociales, que ha generado una dualización social que afecta la convivencia pacífica entre los ciudadanos.

1.2.5.-) El Estado debe actuar como promotor y protector del bienestar económico y social. El Estado moderno debe ser un instrumento de realización y progreso para el pueblo.

1.3.- Democracia y ética de la solidaridad
1.3.1.-) En América Latina, el concepto o la idea de una sociedad democrática, han estado impregnados de la idea de una sociedad integrada, cohesionada.

La democracia es el fruto de la ideocracia. ... Pero en el significado serio e importante de la noción, las ideas son el producto terminado de la razón, el fruto del pensar razonando. Por lo tanto, crisis de ideas es crisis del entendimiento, crisis del saber y, también, del proceder de acuerdo, del saber hacer. Los ideales son valores, son creencias de valor. Por lo tanto, una crisis de ideales es, en último análisis, una crisis moral.

1.3.2.-) El viento de la historia ha cambiado de dirección, y sopla en una sola: la democracia. En donde la política es autónoma y en donde llega el soplo de la modernización; un gobierno es legítimo solo si es elegido por los gobernados y fundado en su consentimiento. No está enfrentado por legitimidades alternativas.

1.3.3.-) Vencer en la guerra no es vencer la paz. Acá debemos introducirnos en el concepto de la gobernabilidad, que es lo que le permite a un gobierno mantener legitimidad durante su mandato para concluirlo. Ganar una elección no es garantizar el mandato. Para ello entre otras cosas debe mantenerse la credibilidad y confianza de los ciudadanos cumpliendo con la propuesta y con los ejes esenciales que se postularon como tales en la campaña. La propuesta debe ser útil al pueblo y este debe estar comprometido con su realización.

1.3.4.-) Frente a este enorme desafío, la construcción del Estado Legítimo y la búsqueda de consenso para defenderlo pasan al primer plano de la actividad política.

El diálogo generador del consenso es el método para construir el Estado Legítimo, basado en la soberanía popular, en el sistema de representación, en el respeto a las minorías y los derechos humanos y políticos y en el repudio a cualquier apelación a la violencia.

1.3.6.-) Toda ética se basa en el respeto a los demás y en el reconocimiento de derechos propios de los otros. La democracia sólo puede constituirse a partir de una ética de la solidaridad, capaz de vertebrar procesos de cooperación que concurran al bien común.

La ética de la solidaridad se basa en una idea de justicia como equidad, como distribución de las ventajas y de los sacrificios, con arreglo al criterio de dar prioridad a los desfavorecidos aumentando relativamente su cuota de ventajas y procurando disminuir su cuota de sacrificios.

1.3.7.-) La política debe quebrar la barrera de la frialdad, la lejanía y la desconfianza con la que es observada por un importante porcentaje de ciudadanos. Proponemos una acción basada en un trípode fundamental: participación, modernización y ética de la solidaridad.

CAPITULO II

La Causa Nacional

2.1.- Economía Productiva

2.1.1.-) La apertura de la economía en forma unilateral y abrupta ejecutada durante el proceso neoliberal acarreó la destrucción de las unidades productivas. El sector privado y el Estado deben actuar en una interdependencia para aumentar la productividad general de nuestra economía.

2.1.2.-) Al desarrollo coyuntural del agro, debe incorporarse ciencia y tecnología a fin de estimular la formación de una agroindustria con alta capacidad exportadora

2.1.3.-) El Estado debe contribuir al aumento de la productividad general de la economía afianzando el desarrollo de la infraestructura promoviendo y controlando la inversión privada y mediante inversión estatal si fuere necesario a fin de alcanzar la oferta vial, de transporte (ferroviario y fluvial) y energética que permitan un crecimiento sostenido.

2.1.4.-) Debe estimularse la inversión privada mediante exenciones y desgravaciones selectivas, gravando fuertemente las ganancias no reinvertidas y eximiendo la reinversión en sectores prioritarios.

2.1.5.-) El Estado debe trabajar conjuntamente con el sector privado relevando constantemente las tendencias del mercado mundial a fin de conducir adecuadamente el desarrollo de ventajas competitivas (precio-calidad) en la exportaciones.

2.1.6.-) Impulsar el desarrollo de la pequeña y mediana empresa, procurando líneas de financiamiento adecuadas, asistencia en planeamiento, sistemas de producción, control de calidad, comercialización, exportación etc...

2.2.- Reconstrucción del Estado

2.2.1.-) El modelo neoliberal en sus diez años de vigencia ha sumido al País en una de las crisis más grave de su historia afectando no solamente al sector privado por la destrucción del tejido productivo, sino también generando la desnacionalización de sectores estratégicos como entidades financieras, generación de energía, comunicación, habiendo perdido el Estado la capacidad de conducción de la economía.

Ninguna política de las implementadas en los noventa pudo llevarse a cabo sin la complicidad de la dirección política del Estado, quien lejos de cumplir con el rol de defensa de los intereses nacionales, posibilitó el dictado de normas y generó actos que garantizaron su efectividad.

Los constantes actos de corrupción desde el gobierno, impidieron el rol de contralor que debían cumplir el Estado produciéndose la pérdida de credibilidad de los Partidos Políticos. Camino que debemos desandar.

2.2.2.-) Lo que está a la orden del día, entonces, no es la reducción del papel del Estado, sino su transformación en el sentido de su modernización, descentralización y reorganización participativa, para cumplir su función como uno de los agentes del desarrollo.

2.2.3.-) El Estado actual debe convertirse en un factor de desarrollo económico propendiendo a la formación de capital, inversión, productividad, competitividad y expansión del comercio exterior; desarrollando además una adecuada inversión pública en infraestructura, capacitación laboral, ciencia y tecnología.

2.2.4.-) Asimismo debe vincular y promover los equipos y organismos científicos o técnicos oficiales con la industria y el agro a fin de asegurar la interacción entre ciencia y producción.

2.2.5.-) Ofrecer seguridad jurídica, garantías legales y judiciales y beneficios impositivos con la finalidad de asegurar la inversión interna y externa.

2.2.6.-) Controlar los procesos de privatización realizados e impedir que los mismos se transformen en mercados cautivos, combatiendo el abuso sus abusos, instando la recuperación, en ese marco jurídico, del patrimonio público. El desarrollo capitalista depende de la competencia y la competencia depende del Estado.

2.2.7.-) Está demostrado que la competitividad internacional no surge hoy de las ventajas naturales sino de las estrategias nacionales coherentes. Sin una política nacional orientada a la exportación (con valor agregado) no hay posibilidad de lograr que la economía sea competitiva en el comercio mundial. Se hace imprescindible que el Estado actúe no como sustituto sino como complemento ayudando a desarrollar nuevas ventajas competitivas.

2.2.8.-) El estado empresario ha sido condenado por la llamada revolución conservadora y los paradigmas teóricos que la fundan. La U.C.R. debe promover la discusión que algunos pretenden definitivamente cerrada. Se pueden operar empresas publicas con eficiencia social y económica. La historia y el presente lo demustran. El analisis del tema debe abordarse desde este punto de vista y desde una perspectiva que se vincula con el poder politico o con el poder del Estado. El patrimonio público otorga poder al Estado, a la ciudadania. El proceso privatizador debilitó al Estado como espacio de decisón ciudadana. El petroleo, o el gas, o el correo son ámbitos cuya desposesion debilitan la capacidad de decisión estatal.

2.3.- Recuperación de la Política como herramienta de cambio social

2.3.1.-)La actual situación de crisis política e institucional que afecta la república, es la de mayor gravedad desde la recuperación de la democracia. La acción de los partidos y la dirigencia política es repudiada por la sociedad civil, ante los fracasos de los mismos desde la acción pública, en garantizar los servicios indelegables (salud, educación, seguridad, justicia) y atenuar las diferencias sociales asegurando un piso digno a los afectados por la exclusión.

2.3.2.-) La pobreza, marginación, corrupción, desnacionalización, destrucción de la producción, desocupación etc... emergentes del proceso neoliberal vivido, sumado a las disputas políticas por cuotas de poder entre actores sin proyectos, al individualismo, la ilusión del mercado, los aparatos mediáticos, han negado a la política su centralismo como herramienta principal, lo que importa sostener la imposibilidad del cambio, que por fuerza se debe instrumentar desde la política.

2.3.3.-) La política debe generar su contraofensiva que le permita recuperar el poder de transformación de la realidad social, alejarse de la pugna individual y promover el debate de ideas y propuestas más allá de lo electoral, recuperar principios, afianzar conceptos, redefinir instrumentos y fijar metas.

2.3.4.-) La transformación de un mundo globalizado ha generado una nueva jerarquía de productos y naciones que ya compromete a la política, además de satisfacer el bienestar general del pueblo, a lograr la inteligencia, capacitación y creatividad del conjunto, para asimilar la tecnología productiva de punta como modo de subsistir ante la dinámica mundial.

2.4.- Defensa Nacional
2.4.1.-) La evolución política a partir del restablecimiento de la democracia, los acuerdos fundacionales del MERCOSUR, el tratado de paz y amistad con Chile, la solución de los diferendos relativos a los hielos continentales, permiten diagnosticar una realidad sub-regional distinta a la de veinte años atrás.

2.4.2.-) En el plano interno, el cambio operado en la estructura de las Fuerzas Armadas ha dejado atrás conceptos incompatibles con la democracia. La subordinación al poder político democráticamente constituido y la profesionalización lograda son ejemplos. La Argentina debe mantener una capacidad militar disuasiva creíble, para hacer respetar su soberanía y evitar enfrentamientos armados.

2.4.3.-) Si bien los cambios ocurridos en el mundo, impactan sobre nuestros intereses y agregan restricciones a nuestra capacidad de decisión, no se percibe mas allá de la intención de adoptar una doctrina acorde a los intereses de EE.UU., que el terrorismo internacional sea una amenaza directa para los intereses vitales de la Argentina, sino prioritariamente para los países centrales. Nuestra disposición es a colaborar en el control de este fenómeno, dentro de las disposiciones del derecho internacional y la carta de las Naciones Unidas.

2.4.4.-) Los argentinos o nuestros vecinos, tampoco tenemos posibilidades de desarrollo e influencia en el mundo en forma individual. Por lo tanto, no debe perderse de vista que nuestro interés principal sigue estando en la región. No nos sentimos amenazados por ningún país vecino. Consolidado el sistema democrático resulta indispensable reafirmar el status de zona de paz del cono sur, evitando la influencia de intereses extra regionales.

2.4.5.-) En conclusión tanto la ausencia de conflictos con Brasil o Chile, como los mecanismos vigentes destinados a incrementar la confianza mutua, indican que es posible avanzar en la constitución de un mecanismo de defensa regional que dote a la región de la capacidad de garantizar sus intereses vitales y apoye la proyección de estos intereses fuera de la región y consolide la integración política para que actúe como un reaseguro de la actual situación de paz en la sub-región.

CAPITULO III

Políticas de Estado

3.1.- Salud Pública

3.1.1.-) Desde la década del noventa, el área de salud atraviesa una profunda crisis en nuestro país, la que se ve agravada por el bajo ingreso familiar, escasa disponibilidad para la alimentación, vivienda y vestido, la desocupación y subocupación.

3.1.2.-) Nos encontramos ante una falta de política de salud nacional, que se manifiesta en un Estado progresivamente desentendido de su rol de ente regulador.

Existe un debilitamiento de las obras sociales por el grave encarecimiento de las prestaciones médicas y de los medicamentos y una creciente tendencia mercantilista de la medicina privada.

3.1.3.-) El sector público no ha escapado a esta política de desentendimiento, que se tradujo en una disminución de presupuestos, falta de mantenimiento edilicio y de equipamientos. También el sector privado atraviesa esta crisis en tanto muchas de las entidades sanatoriales y de diagnóstico cerraron sus puertas o se encuentran al borde de la quiebra.

3.1.4.-) Corresponde que el Estado recupere su protagonismo, y que asuma su responsabilidad en la conducción de un seguro nacional de salud, adjudicándose en lo posible el monopolio en la demanda nacional frente a la oferta privada.

3.1.5.-) El desafío consiste prioritariamente en transformar los regímenes superpuestos en un sistema funcional, que permita una racional y eficiente utilización de los recursos de los subsectores y en posibilitar la concreta vigencia de los principios de igualdad, accesibilidad y universalidad en la atención.

3.2.- Educación

3.2.1.-) La educación constituye una herramienta estratégica para la recuperación del país, como eje central de formación del capital humano que resulta una variable esencial del desarrollo, y por ser un pilar insustituible en el proceso de consolidación de la democracia al fortalecer los actores de la sociedad civil, incorporando valores éticos, de igualdad, solidaridad e identidad nacional.

3.2.2.-) El discurso economicista neoliberal de la década del 90 con su delirio privatista sobre la educación, puso al desnudo la limitación de lo privado y muestra un Estado residual debilitado que debe restaurar la educación pública, como factor de recuperación de los sectores sociales excluidos por el régimen económico.

3.2.3.-) La profunda crisis económica y social vivida en los últimos años, ha afectado la calidad educativa como asistencia esencial a cargo del Estado, con acentuada disminución de los estándares del servicio comparado con épocas anteriores, instalando problemas generales de aprendizaje y retroceso del capital cultural acumulado.

3.2.4.-) La recuperación de la educación requiere del conjunto de los estamentos sociales comprometidos: familia, instituciones educativas y Estado. La pobreza y exclusión que afecta a la mitad de la población, impide y desalienta la inversión familiar, que sumado a la escasez de presupuesto para la capacitación docente limita la política de emergencia.

3.2.5.-) Convocar a un Congreso Nacional de Educación, a fin de debatir y proponer la actualización de la normativa vigente (Federal de Educación y Educación Superior) como los mecanismos tributarios y presupuestarios que aseguren un piso de inversión, que obligue en todo el país a tomar la educación como una política de estado.

3.3.- Política Social

3.3.1.-) Los programas de puro asistencialismo que se justificaban en lo peor de la crísis se continúan hoy para sustentar la dádiva demagógica, y para disimular la ausencia de intenciones y políticas de reforma estructural de los servicios sociales.

3.3.2.-) Las propuestas superadoras deben absorber progresivamente los progranas asistenciales, como jefes y jefas de hogar o alimentarios, por la concepción de la seguridad social universalista que garantice a la ciudadanía un ingreso básico a la altura de las posibilidades nacionales, y que la emancipe de los benefactores de turno, cualquiera sea el lugar que ocupen, en los diferentes niveles de conducción de la vida instucional de la República, garantizando los ámbitos participativos de la ciudadanía en la planificación y control de ejecución de las políticas sociales.

La mayor equidad social no es un premio al éxito económico, es una filosofía de vida social, en las buenas y en las malas.

3.3.3.-) El ingreso social básico, definido como un derecho natural, debe orientarse hacia los niños que quedan por fuera del sistema de asignaciones familiares; a los jóvenes menores de veinticinco años que no trabajan ni estudian, exigiendo su compromiso educacional; a los desocupados con responsabilidad familiar, en busca de su reinserción laboral y a los adultos mayores de sesenta y cinco años, independientemente de su história laboral, incorporando a los miles de ciudadanos de esa edad imposibilitados de alcanzar este beneficio previsional.

3.4.- Cultura y Nación

3.4.1.-) En estos tiempos, que entre otras tantas cosas se caracterizan por llevar la marca de las llamadas políticas neoliberales que hicieron eclosión en la década de los 90, más que necesario, es imperioso volver a reflexionar una vez más sobre el campo de la Cultura En tanto ésta, considerada en un sentido antropológico se personifica de diversas maneras como la conciencia de una sociedad.

3.4.2.-) Los gobiernos democráticos están obligados a considerar la Cultura en el sentido más amplio del término como un elemento central para la supervivencia de la sociedad y un instrumento fundamental para su desarrollo social y económico.

Las políticas culturales diseñadas, bajo un concepto abarcador, plural y democrático que incluya a mayorías y minorías políticas, étnicas, religiosas y sexuales; deben cumplir el rol central de garantizar diversos aspectos del funcionamiento de la Cultura. Entre ellos el de su financiamiento, así como el de las industrias culturales, al tiempo que se comprometan a equilibrar respetar el derecho y la equidad en el consumo de los productos culturales.

3.4.3.-) En la Conferencia de Venecia (UNESCO 1970) en lo que respecta a las políticas culturales se sostuvo que la acción del Estado y de los gobiernos es indispensable en la vida cultural, siempre y cuando éstos ejerzan el respeto irrestricto por las libertades individuales.

En 1980, nuevamente la UNESCO, a través del Informe Mc Bride da a conocer sus opiniones ante el creciente fenómeno de los medios masivos de comunicación transnacionales. En este documento y frente a la nueva situación se considera la necesidad de limitar este fenómeno para preservar las culturas locales y salvaguardar la libertad de expresión. Debemos agregar que en el Encuentro Intergubernamental sobre Políticas Culturales para el Desarrollo ( UNESCO, Estocolmo, 1998) se reconoció el valor estratégico de la Cultura en el desarrollo y la inclusión social.

3.4.4.-) Establecida la necesidad de contar con un Estado que con el aporte privado auspicie y genere la producción cultural en todas sus formas y se preocupe por su difusión y consumo y que al mismo tiempo la proteja de las poderosas empresas transnacionales en el campo comunicacional, es necesario debatir y consensuar como se llevará a cabo esta política y las acciones de gobierno que en la práctica la corporizarán.

3.4.5.-) El debate central está dado por la democratización de la Cultura y como garantizarla. ¿Quién decide cuáles son las prioridades? ¿Quién decide que se consume ? ¿Quién decide que deberá recibir aportes del Estado?

Para ello es indudable que habrá que lograr un nuevo entramado que garantice que las instituciones y organismos a nivel nacional, provincial y municipal cuenten con los instrumentos de control y proposición necesarios que regulen los caprichos individuales y las modas asegurando la diversidad de los contenidos.

3.5.- Seguridad Interna

3.5.1.-) La violencia con raíz en el delito común, ha convertido a América Latina en la región de mayor índice de criminalidad del planeta. Las políticas de seguridad, dejaron de ser patrimonio de las instituciones públicas y han pasado a formar parte del interés de la sociedad civil.

3.5.2.-) Las estrategia para luchar contra la violencia debe incluir cuatro aspectos fundamentales: prevención, represión, cooperación institucional y participación comunitaria. En este sentido el estado debe:

3.5.3.-) Propiciar una cultura cívica de paz y ética pública orientada al respeto de los derechos humanos, a la recta administración de justicia, al acatamiento de la ley y normas de convivencia, combatir prácticas violentas arraigadas (violencia familiar), promover los valores éticos y cívicos de los integrantes de las fuerzas de seguridad.

3.5.4.-) Consolidar políticas especiales orientadas a la selección, especialización, capacitación y adecuada retribución en los organismos públicos responsables de garantizar la seguridad ciudadana; a prevenir, disuadir, sancionar y eliminar toda conducta o práctica que altere la integridad, tranquilidad o libertad de las personas, o la propiedad pública o privada; limitar el acceso y autorización para obtener armas de fuego.

3.5.5.-) Reestructuración de las fuerzas de seguridad y policiales repensando su formación y organización que permita la coordinación, planificación y elaboración de un plan para atacar el delito de manera conjunta, promoviendo un sistema nacional de seguridad ciudadana en todas las provincias, involucrando a la ciudadanía y al gobierno municipal.

3.5.6.-) La administración nacional y las provincias deben acordar un Pacto de la Seguridad, definiendo una nueva política de seguridad, las provincias podrán absorber nuevas funciones y resignar otras, desarrollando una estrategia de seguridad preventiva y represión del delito; la nación podrá si resulta conveniente fundir las fuerzas de seguridad en una sola especializada por áreas con un mismo control operativo.

En definitiva una nueva política nacional de inteligencia criminal en el marco de un nuevo Pacto de la Seguridad, para que el federalismo no actúe como impedimento en la coordinación de esfuerzos en pos de erradicar la inseguridad de la Argentina.

3.6.- Municipios

3.6.1.-) En los tiempos actuales en América Latina, el 81% de la población vive en zonas urbanas, gran parte lo hace en situación de pobreza, afectándose gravemente las relaciones sociales, generándose violencia urbana y segregación, lo que sumado al dinamismo y efectos del proceso de globalización, demanda un cambio estratégico en la manera de gestionar los gobiernos locales.

3.6.2.-) El nuevo desafío del municipio consiste en convertirse en un elemento dinamizador del crecimiento, transformado en un gobierno local moderno capaz de trabajar por el desarrollo económico local que le arrojará fortalecimiento y diversificación de su base económica.

3.6.3.-) La propuesta transformadora de construir la sociedad del desarrollo humano sustentable, objetivo primordial en la misión que tienen los municipios, importa una demanda de visión, de gestión y de acción, frente a los desafíos de la realidad: globalización, descentralización de servicios nacionales y provinciales, crisis del empleo y la producción, el problema de la seguridad ciudadana, mayor participación de la sociedad. Lo fundamental está en pensar, crear ideas no es una fantasía, es resolver.

3.6.4-) La gente demanda a su clase dirigente otra perspectiva del quehacer político. Esa perspectiva puede ser la de enfocar la mirada y la acción a los municipios, que constituyen verdaderas escuelas de dirigentes políticos, es el primer escenario de gestión de la cosa pública, allí están los embriones de los futuros cuadros dirigenciales y nuestro partido necesita la inquietud, vocación y pasión por hacer y construir una sociedad mejor.

3.7.- Recursos Naturales y Política Ambiental

3.7.1.-) En la Declaración sobre Ambiente y Desarrollo se estableció un principio fundamental: el derecho del hombre a una vida saludable y productiva, en armonía con la naturaleza. En consecuencia con esa norma internacional, en 1.994 la reforma de la Constitución Nacional en su artículo 41° introdujo una cláusula de fundamental importancia para una mejor calidad de vida de los habitantes.

3.7.2.-) Esta discusión debe darse para abordar temas como la biodiversidad y sus implicancias sociales, el agua, el comercio, el medioambiente, energía y bosques entre otros y analizarlos desde la óptica de la inclusión de nuestro País en el marco mundial bajo los aspectos económicos y legales, del desarrollo, la ética, la democracia y la solidaridad.

3.7.3.-) Debe establecerse un cronograma de acciones superadoras tanto a nivel nacional, provincial y municipal, que tiendan a preservar la calidad de vida sin desconocer la necesidad de un cambio de patrones de consumo y de reparo y resguardo de recursos naturales no renovables, como única forma de garantizar calidad ambiental a las generaciones futuras. Esos recursos deben estar al servicio de la sociedad y no sometidos a los intereses del mercado.



CAPITULO IV

Argentina y el Mundo

4.1.- La Globalización

4.1.1.-) La globalización identifica a nuestro tiempo, y es emergente del crecimiento de las empresas transnacionales, la tecnología incorporada a las comunicaciones, el desarrollo de la economía de mercado, barreras comerciales más bajas, mayor movimiento del capital, mercaderías y personas etc. conforma un nuevo orden que presenta a los pueblos aspectos positivos y negativos, en principio no es buena ni mala.

4.1.2.-) La elevada concentración de las riquezas ha generado grupos que detentan porciones enormes de poder y en contrapartida una masa enorme de individuos excluidos del sistema global, pobres y sin destino, cuyos representantes legítimos carecen de poder efectivo para transformar las condiciones de vida de sus pueblos. Un capitalismo sin control, frente al debilitamiento de la Nación y el Estado, sin un contrapeso de valores colectivos.

4.1.3.-) La globalización es sostenida por un imperialismo cultural, que impone la escala de valores, propia de las sociedades consumistas (vinculando el éxito a tener, no a ser), arrasando con tradiciones, historias, creencias, identidades y culturas.

4.1.4.-) Ante este intento hegemónico, surgen resistencias de aquellos que no aceptan tranquilamente perder tradiciones, creencias y culturas, ni quedar relegados del reparto de la riqueza mundial, se trata de disputar poder. Se trata de recuperar un fuerte sentido de pertenencia, de recuperar el valor Nación, el compromiso colectivo por el interés general, que nos permitirá avanzar en una construcción regional en la que seamos socios y no súbditos.

4.1.5.-) Resulta esencial la reconstrucción del Estado (destruido por las políticas neoliberales del fundamentalismo de mercado) y la política como acción desinteresada, para preservar nuestra identidad, creencias, cultura, nuestro modo de pensar y estilo de vida.

4.2.- Política Exterior Radical

4.2.1.-) En el plano internacional, la política exterior del radicalismo se ha caracterizado por sostener tres valores íntimamente relacionados como la paz, la justicia y la solidaridad. La política exterior Radical se caracteriza por el hecho de que su firmeza ante las grandes potencias siempre estuvo asociada a la serenidad y el sentido común.

4.2.2.-) La política exterior Radical no fue ni chauvinista ni hegemónica, fue nacionalista en un sentido profundo, procura fijar su posición en los problemas argentinos concretos. El objetivo es incrementar la autonomía del país no reducir la autonomía de los otros. La independencia del Estado implica que la soberanía popular es impensable fuera del marco de la soberanía nacional. O como lo señalara Hipólito Irigoyen, en su famoso diálogo con el Presidente de los Estados Unidos los hombres deben ser sagrados para los hombres y los pueblos para los pueblos.

4.3.- Multilateralismo

4.3.1.-) El radicalismo procuró a lo largo de su historia favorecer el desarrollo de la cooperación en el marco de un sistema internacional que tenga entre sus principios rectores la igualdad jurídica de los Estados, la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias.

4.3.2.-) El mundo unipolar que nos toca vivir se enmarca en una fase en la cual la potencia principal centra su análisis en sus propias posibilidades y prioridades sin tener en cuenta las normas de convivencia aceptadas, aspiraciones ajenas o las conveniencias generales de la comunidad internacional. El unilateralismo desarrollado por dicha potencia se transforma en el enemigo natural de las normas y convenciones fruto del multilateralismo. El país que más calienta el planeta evade las normas del protocolo de Kioto, el país que cuenta con el mayor poderío militar no acepta control externo alguno. El rigor fiscal y la apertura económica sólo es exigido a los débiles. Un sistema con estas características es por su naturaleza injusto e inestable.

4.3.3.-) Es claro que lo que más conviene a un país de la dimensión de la Argentina es el fortalecimiento del sistema multilateral en el cual todos los Estados obedezcan al Derecho Internacional y cumplan con los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

4.3.4.-) Es evidente que las negociaciones multilaterales, sean estas políticas o económicas, se reduce mucho más que en las negociaciones bilaterales o regionales la capacidad de los poderosos de imponer sus posiciones a los países menores.

4.4.- Mercosur

4.4.1.-) La búsqueda de la integración en el MERCOSUR constituye un elemento central, nuestro ámbito de pertenencia y espacio indispensable para el resguardo de los valores sobre los cuales se debe sostener una política exterior de nuestro país. El proceso de integración ha demostrado ser de suma importancia para consolidar la paz, la democracia y el respeto de los derechos humanos en la región.

4.4.2.-) El proceso de integración debe recuperar su dimensión política y social y dejar de ser un mero mercado sumido a una lógica neoliberal, funcional a la globalización no solidaria en el cual los beneficios de la liberalización comercial se concentran en las grandes empresas.

4.4.3.-) El proceso de integración debe volver a su concepción original, tal como la definieron los Presidentes José Sarney y Raúl Alfonsín durante la década de los 80. En aquel momento el esquema de integración era esencialmente político y no meramente comercial. La integración se concebía como un ámbito de solidaridad y paz en el cual se preservaba la democracia y las garantías individuales y no meramente un mercado. Asimismo, el proceso de integración constituía un elemento indispensable para incrementar la autonomía de los Estados que participaban y aumentar la capacidad de negociación externa de la región. Fortalecer la cohesión interna para defender con firmeza y claridad nuestros intereses ante el resto del mundo constituyó uno de los objetivos principales.

4.4.4.-) Construir un MERCOSUR abierto, democrático y participativo, que sea un instrumento de desarrollo económico y favorezca reducir las disparidades sociales en la región debería ser una prioridad en la política exterior de nuestro país.

4.5.- El Alca

4.5.1.-) Muchos presentan al ALCA como una gran posibilidad de comercio y de cooperación. En ese marco cabe destacar que el radicalismo siempre intentó basar sus posiciones en el sentido común. No caben dudas que el libre comercio es mejor que la autarquía: si fuese lo contrario no sólo colocaríamos barreras aduaneras entre los Estados, sino también entre las provincias y entre los municipios. Asimismo, es evidente que la cooperación es mucho mejor que la confrontación.

4.5.2.-) Debemos tener presente que el ALCA no es un desinteresado programa de asistencia al Desarrollo. La constitución del ALCA es un objetivo y un instrumento de la política exterior de los Estados Unidos que apunta a señalar al mundo su preeminencia en el continente americano, mejorar las condiciones en las que operan sus empresas y abrir los mercados de América para su oferta exportadora.

4.5.3.-) Washington no limita su ambición a negociar dentro del ALCA temas comerciales que implica la reducción de aranceles, busca que los países miembros del ALCA se comprometan a asumir compromisos diseñados a la medida de sus propios intereses en temas muy diversos como compras gubernamentales, inversiones, propiedad intelectual, medio ambiente y normas laborales. Los Estados Unidos a través del ALCA ve mucho más allá de una mera zona de libre comercio, busca reducir la capacidad autónoma de los países latinoamericanos de elaborar políticas de desarrollo propias y consolidar en la región un régimen que responde a la lógica neoliberal de la década de los 90.

4.5.4.-) No podemos permitir que el MERCOSUR se diluya y desparezca en un amplio mercado continental, debemos preservar su autonomía y capacidad de generar una agenda propia. Debe tenerse presente que las negociaciones no sólo afectarán la corriente de comercio que se dirige a, o proviene de, los Estados Unidos sino que afectará inclusive el comercio intraMERCOSUR, se eliminarán preferencias arancelarias al incorporarse la competencia en pie de igualdad a la oferta exportable de los Estados Unidos y otros países hemisféricos.

4.5.5.-) Se debiera recordar que el ALCA se diferencia claramente del modelo de integración Europeo. El proyecto hemisférico no prevé la constitución de instituciones supranacionales, ni prevé la existencia de instrumentos financieros de cohesión que permiten el desarrollo de los países, regiones y sectores incapacitados de beneficiarse del proceso de liberalización comercial. Es decir que en el ALCA se propone la constitución de un espacio donde en igualdad de condiciones el poderoso compite con el débil. La propuesta sería el libre comercio sin instrumentos que permitan el desarrollo.

4.5.6.-) Para la UCR el ALCA debe transformarse en un espacio de diálogo, cooperación, comercio y solidaridad que favorezca el desarrollo de los pueblos e incremente la capacidad de decisión autónoma de los Estados y no ser un nuevo instrumento de dominación para consolidar el papel hegemónico que cumplen los Estados Unidos en el continente.

CAPITULO V

5.1.- Reflexiones sobre el partido
Es necesario dejar de repetir el lugar común que hace alusión a la crisis de los partidos políticos para abordar una tarea mas productiva: identificar las principales causas del fenómeno y elaborar propuestas tendiente a la superación del mismo

5.1.1.-) Maquinarias electorales: Una de las primeras desviaciones que debemos advertir es la que tiene que ver con la existencia de una tendencia creciente a convertir a los partidos políticos en maquinarias electorales, en meras agencias recaudadoras de votos o seleccionadoras de candidatos, encargadas de legitimar mediante el ritual electoral, proyectos que poco tiene que ver con las mayorías nacionales.

La dimensión electoral es, desde luego, importante, pero no puede ser colocada por encima de la dimensión política, doctrinaria o programática . Se trata de unir las dos dimensiones.

5.1.2.-) Funciones principales de un partido político: Para formular de manera diferente la tendencia a la que hacemos referencia en el punto anterior, podríamos decir que los partidos políticos han venido sufriendo un proceso de expropiación o secuestro de ciertas funciones esenciales, que legitiman el interrogante acerca de si realmente continúan siendo partidos políticos, o mas bien han devenido en maquinarias electorales

Desde nuestro punto de vista es innegable que entre estas funciones o dimensiones esenciales de un partido político se hallan las siguientes: la ideológica, la técnica o programática y la de concienciación social. Si estas funciones o dimensiones partidarias experimentan una tendencia a la desaparición el concepto y la función misma del partido político será puesta en tela de juicio. A nuestro criterio esto esta ocurriendo.

5.1.3.-) Dimensión ideológica: Un partido es primariamente una institución que se conforma a partir de un conjunto de ideas, creencias, principios y valores que sirven de orientación o guía del comportamiento ciudadano y de prisma a través del cual se piensa la organización de las relaciones sociales. Es impropio hablar de un partido político desconociendo esta dimensión.

Sin perjuicio del hecho de que en gran medida el contenido de esta dimensión ideológica es invariable, también es cierto que se trata de un producto histórico, y como tal, se renueva, sufre mutaciones, que vienen impuestas por el propio devenir de la historia.

De lo anterior se desprenden naturalmente dos conclusiones: un partido debe hacer los esfuerzos necesarios para garantizar a sus militantes la posibilidad de ser formados filosófica, axiológica y doctrinariamente.

Por otro lado un partido político debe poseer la aptitud de ir generando respuestas frente a los desafíos que nos propone una realidad cambiante; no se trata solo de reproducir un sistema de ideas, creencia y valores, sino de recrearlo, enriquecerlo y actualizarlo.

5.1.4.-) Dimensión técnica: El partido debe garantizar a la sociedad la existencia de espacios para el estudio, la investigación, la identificación de los principales problemas de la sociedad y la elaboración de las propuestas encaminadas a resolverlos.

La inexistencia de estos espacios transforma, por ejemplo, a las plataformas partidarias en productos improvisados por apremiantes reuniones de técnicos o especialistas poco tiempo antes de las elecciones. Para citar otro efecto pernicioso de la inexistencia de estos espacios podemos hacer referencia al hecho de que escasamente los partidos están en condiciones de reclutar en su seno los cuadros técnicos que requerirán ante la eventualidad de ser gobierno. Este deficit no solo compromete la eficiencia, sino la orientación ideológica o doctrinaria de la gestión generando riesgos de desvirtuación del mandato electoral.

5.1.5.-) Dimensión de concienciación social: Otra función irrenunciable para un partido político es la de actuar como factor de elevación de la conciencia colectiva.

Debe estar en condiciones de ofrecer a la sociedad los elementos de juicio necesarios para que esta pueda analizar de manera crítica y racional la realidad.

La conciencia de la sociedad es el campo de batalla en el que se enfrentan las diferentes concepciones políticas. Quien triunfe en este escenario se alza con el poder. Tenemos que reconocer que los partidos políticos progresistas - salvo que nos transformemos en maquinarias electorales y dejemos de ser, en consecuencia, partidos políticos y por lo tanto progresistas - estamos en desventaja.

La revolución mediática no representa un hito que hasta el presente, nos permita ser demasiado optimistas respecto de su utilización al servicio del cumplimiento de esta función de racionalización de la deliberación y el debate político ciudadano.

Recuperada la democracia y las libertades políticas, los sectores con intereses encontrados con los de las mayorías populares, impedidos de apelar a la violencia ,y conscientes del hecho de que el goce de las libertades comporta una amenaza para las relaciones de dominación existentes, procuraron asegurase de que las mismas se ejercieran a partir de una representación de la realidad que resultara funcional a sus intereses.

En pocas palabras estamos perdiendo la batalla cultural, la batalla por los valores , las ideas y los principios en el terreno del pensamiento de la sociedad.

Desde luego que la militancia, por esta misma razón adquiere mayor importancia, pero debemos reconocer que los cambios de los tiempos la hacen insuficiente, y no sería razonable renunciar en congresos como estos a pensar en la manera de neutralizar la autoritaria manipulación del pensamiento ciudadano. Debemos hacer los esfuerzos de imaginación e inteligencia que nos permitan diseñar una estrategia encaminada a reducir los efectos de la fabulosa orquestación mediática puesta en marcha por el pensamiento conservador.

5.2.-) Propuestas para el cambio

5.2.1.-) Tarea formativa: Vinculada la cuestión relacionada con la formación ideológica el partido debe asumir como propia la obligación de garantizar a los militantes la posibilidad de formarse doctrinariamente. Dicha formación debe exceder la mera intención didáctica, apuntando, además, a la definición de la personalidad cívica del destinatario. A mayor formación se acrecienta el terreno reflexivo y argumental, que nos apuntala y robustece en la comprensión de la realidad. Incorporamos principios rectores, que estructuran nuestra pertenencia y adhesión partidaria, y ellos permite una posición mas firme y previsible de las conducta políticas.

De esta manera, por ejemplo, definir una posición no será solo privilegiar una política resultadista o de fines, sino merituarla equilibradamente en términos de contenidos y de principios. Esta no es una tarea que pueda abordar por sí solo el Comité Nacional. Cada uno de los Comité Provinciales y distritales debe asumir su propia responsabilidad. Todo ello sin perjuicio de las relaciones de colaboración que puedan producirse.

5.2.2.-) Capacidad de Propuesta y Gestión: Dijimos antes que los partidos deben poseer ámbitos de investigación , estudio y formulación de propuestas. Se trata de cumplir con lo que hemos llamado la dimensión técnica que eficientizará la capacidad propositiva y de gestión del partido. Nos sorprenderíamos si supiéramos la cantidad de hombres y mujeres que trabajan en distintos espacios públicos de inteligencia y conocimiento que aceptarían una convocatoria de la U.C.R. sin otra condición que la seguridad de que su esfuerzo al servicio de la cosa pública resultará productivo. El partido debe abocarse a esta convocatoria.

Creemos conveniente además que los asesores de los legisladores y/o funcionarios del partido integren el Instituto de Formación o Fundación Partidaria. Dicha pertenencia significaría, en los hechos, que el asesor, a través del Instituto o Fundación, dependerá directamente del partido, extendiendo, de esta manera, el universo de beneficiarios de sus conocimientos, de los legisladores o funcionarios a los miembros de la institución partidaria en general.

5.2.3.-) Tarea de concienciación: Se trata de una cuestión vital. Tal vez sea el déficit mas difícil de resolver. Sin embargo no podemos resignarnos a asistir a la expropiación de esta función de manera pasiva. Consideramos que la discusión de esta cuestión en este congreso resulta crucial. Dijimos antes que la adversidad en esta materia obliga a multiplicar la militancia partidaria tradicional pero que no alcanza con ello. Resulta innecesario aclarar que cuando hablamos de la necesidad de comunicar a la sociedad no nos referimos solo al momento electoral sino, y fundamentalmente, a la necesidad de garantizar acompañamientos estables, incluso en los tiempos en los que somos gobierno.

Algunas propuestas:

El partido debería alentar la comunicación plural mediante el sostenimiento en los medios de comunicación local de espacios independientes. El partido debe, en cada uno de los distritos en los que exista esta posibilidad, actuar como soporte que facilite la multiplicación de la prensa independiente.

Si hoy el poder de los medios de comunicación no reconoce controles ciudadanos de naturaleza alguna, los partidos, en cada uno de los distritos debería incorporar a su militancia la lucha contra esta forma de poder ademocrática: organizar debates, foros, campañas, denuncias, manifestaciones que permitan crear conciencia acerca del fenómeno.

Los partidos, dijimos, son espacios de información y formación de opinión. Sin embargo no son los únicos ámbitos en los que se discute y se informa acerca de la realidad. Existen otras instituciones en la que se analizan las cuestiones que tiene que ver con la cosa publica. Allí debemos estar presentes.

El partido en los diferentes distritos deberia consensuar con las fuerzas políticas y con instituciones sociales afines estrategias comunes frente a los medios :desde denuncias hasta inasistencia a ciertos programas o negativas dar entrevistas a determinados espacios de comunicación

Las propuestas que se formulan aquí no son sino algunas de las formas que puede asumir la resistencia contra la utilización incorrecta que hacen algunos comunicadores de las posibilidades que abre la revolución en el mundo de las comunicaciones. Reiteramos, en el congreso y en sus debates precedentes se deberían considerar estas propuestas y formular otras que seguramente pueden ser mas eficientes. Pero el problema no puede ignorarse.

5.2.4.-) Multiplicar las posibilidades de la participación: Una de las características positivas de las democracias actuales tiene que ver con el hecho de que cada vez mas sectores de la sociedad demandan o exigen profundizar la participación en las decisiones Cada vez mas quienes se acercan a los partidos políticos manifiestan su decisión de no aceptar pasivamente los dirigismos políticos propios del pasado. Los partidos deben debatir acerca de la necesidad de encontrar nuevas y mas profundas instancias o mecanismos de participación.

5.2.5.-) Nuevos movimientos sociales: Uno de los desafíos de los partidos políticos en las actuales democracias esta representado por la existencia de nuevos movimientos sociales que nuclean a grupos de ciudadanos en torno a intereses particulares. Frente a ellos debemos resistir la tentación a absolutizar en los partidos políticos la representación social. Es necesario abandonar también actitudes competitivas y comprender que mas allá de las deficiencias que exhiben algunas de estas instituciones - ausencia de planteos globales, falta de realismo, su negativa a la transacción, su utopismo, etc) se trata de organizaciones que en muchos casos resultan compatibles con las posiciones de partidos progresistas y se pueden intentar aproximaciones orientadas a lograr convergencias que permitan articular globalmente las demandas sectoriales de cada organización.

5.2.6.-) Militancia cruzada: relacionado con lo anterior el partido debe alentar la militancia cruzada. Sin pretender, como dijimos absorberlos o adueñarse, el partido debe procurar que sus militantes tengan presencia, como portadores del mensaje de la institución partidaria, en las diferentes instituciones de representación social: sindicatos, organizaciones ecológicas, de genero, culturales, pequeños y mediano- empresarias, sociedades de fomento,etc. Esta es otra forma de aproximarnos a la problemas o conflictos que nuclean a los hombres y mujeres que forman parte de la institución de que se trate. Nuestra aproximación nos permitirá no solo un mayor grado de conocimiento del conflicto sino que hara mas eficiente nuestro compromiso.

5.2.7.-) Dimensión Internacional: Reiteramos que sin el animo de agotar las propuestas que nos deberían conducir a la modernización de la institución partidaria y a su adaptación a los cambios que se han producido en el contexto en el que deben operar; reconociendo además la necesidad de que se pongan efectivamente en practica instituciones que están previstos en los diferentes estatutos, sostenemos por último que los partidos progresistas tienen también que potenciar una dimensión internacional que permita coordinar y vehiculizar políticas concretas en los nuevos espacios trasnacionales. Esta dimensión internacional es especialmente importante en tiempos en los que existen configuraciones institucionales supranacionales en las que se toman decisiones que afectan las políticas económicas y sociales nacionales. Por ello, los partidos políticos tienen que cubrir esa función supranacional no solamente con estructuras de coordinación por arriba sino con redes estratégicas desde abajo que potencien las intercomunicaciones partidarias de base y la capacidad de incidencia programática real..

5.2.8.-) En definitiva, para superar los desfaces y las disfuncionalidades que están viviendo los partidos se necesita un esfuerzo de imaginación y una voluntad decidida que abra nuevas fronteras políticas en uno de esos momentos históricos caracterizados por cambios tan intensos que hacen que lo importante sea apostar decididamente por el futuro. En esta apuesta de futuro, los partidos tiene que ser capaces de ir al menos un paso por delante, en sus metas y en sus formas de organización y funcionamiento del nivel de aspiraciones de participación y de avance social al que están llegando la mayoría de los ciudadanos. Esto es lo que caracteriza al verdadero progresismo.

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